¿Cómo se pueden diagnosticar el linfedema y el lipedema?

 

Lipedema

El diagnóstico de linfedema y lipedema puede ser eminentemente clínico si lo realiza un profesional con amplia experiencia. No es necesario hacerle al paciente pruebas de imagen (como linfo-resonancia, linfografía o linfogammagrafía). Salvo en casos puntuales para un diagnóstico diferencial entre varias opciones o para hacer una cirugía posterior.

¿Qué quiere decir esto? Que un profesional (médico o fisioterapeuta) tiene la capacidad,  si está entrenado en patología linfo-venosa, para hacer un diagnóstico del paciente con linfedema o lipedema.

Linfedema secundario


Hay muchas formas de realizar este diagnóstico:
  • a través de la historia clínica,
  • con preguntas y respuestas (anamnesis),
  • recogiendo datos de antecedentes familiares, personales,…
  • explorando la extremidad o la zona que se sospecha con problemas. Palpando, observando el comportamiento de los tejidos, de la piel, la movilidad, la consistencia, la dureza, la fibrosis, el signo de la fóvea (es el surco que se queda en la piel después de haber ejercido una presión firme desde la piel hacia planos más profundos o hacia el hueso), el signo de Stemmer (es un pellizco que se suele hacer en la zona del dorso de los dedos y nos dice si hay o no linfedema), y otros signos clínicos característicos del linfedema como son “la esfera de reloj”, los cambios tróficos, pliegues cutáneos, dedos cuadrados, etc.

    Circometría: estudio del volumen de la extremidad

  • Además, se hará un estudio del volumen de la extremidad con una cinta métrica y tomando datos de las circunferencias del lado sano y el afecto. De esta forma se puede comparar y tener datos cuantificables, objetivos (se llama circometría o volumetría indirecta) que luego se trasladan a una fórmula matemática para saber los cc que hay de diferencia. 
  • Se estudia también si el aumento de volumen es simétrico, es bilateral (derecha e izquierda), duele, mejora por la noche o cuando está tumbado el paciente, empeora a lo largo del día, tiene pesadez, si salen o no hematomas fácilmente, si hay zonas que se quedan frías, si hay desproporción entre las extremidades y el tronco, si responde a la pérdida de peso o al ejercicio físico, etc. 

Imagen del Documento de Consenso lipedema 2018

 

 

Por todo ello, podemos tener un diagnóstico fiable en una sola consulta con un experto en la materia que trata con trastornos del sistema circulatorio linfático y venoso. Los profesionales sanitarios que habitualmente hacen este diagnóstico suelen ser: los fisioterapeutas especializados en drenaje linfático, los cirujanos vasculares, los médicos rehabilitadores, los cirujanos plásticos y los médicos estéticos.

 

 

 

Escrito por:

Ángela Río. PT- MSc-PhD. Fisioterapeuta RED AEL.

Especializada en Linfedema y Fisioterapia Oncológica

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