EL CÁNCER DE CABEZA Y CUELLO Y LA FISIOTERAPIA

El cáncer de cabeza y cuello (CCC) es el conjunto de tumores malignos o neoplasias que aparecen en la cabeza y la región del cuello. Esto implica numerosas localizaciones anatómicas entre las que se encuentran: los senos paranasales, la cavidad nasal, orofaringe, parte posterior de la garganta (amígdala, paladar blando y base de la lengua), hipofaringe, laringe, cuerdas vocales, cavidad oral (mucosa oral, encía, paladar duro, lengua y suelo de boca), labio y las glándulas salivares. Dentro de esta clasificación se excluyen los tumores de la piel, cerebrales y tiroideos.

El CCC representa el 5% de todos los cánceres y epidemiológicamente es el quinto más común en el mundo. En Europa la localización más frecuente es la laringe, seguido de la orofaringe, cavidad oral y nasofaringe.

Estos tipos de tumores aparecen más frecuentemente en varones a partir de los 50 años de edad. Debido a la ausencia de un diagnóstico precoz, el 66 por ciento de los casos de cáncer de cabeza y cuello se detectan cuando la enfermedad ya está avanzada.

Los principales factores de riesgo para desarrollar esta patología son el tabaco y el alcohol. Después, las infecciones virales por el virus del papiloma humano (VPH) o el Epstein-Bar (EBV), la mala higiene bucal, la dieta, el consumo de bebidas calientes, la exposición al sol y la predisposición genética.  

El tratamiento dependerá del lugar y del estadio de la enfermedad, siendo la cirugía, quimioterapia y radioterapia, juntas o por separado, el principal abordaje. Aunque estos tratamientos consiguen erradicar el tumor y aumentar la supervivencia, las secuelas físicas, estéticas y funcionales resultantes de los tratamientos constituyen un importante impacto físico, psicológico y social en los pacientes.

Dentro del equipo multidisciplinar para el abordaje de esta patología, se encuentra la figura del fisioterapeuta oncológico. Con el objetivo de preservar, desarrollar, restablecer la integridad funcional y cinética, pero también para evitar las alteraciones causadas por el tratamiento de cáncer de cabeza y cuello.

Las principales secuelas relacionadas con tumores de cabeza y cuello en las cuales puede actuar la fisioterapia son:

dolor, fatiga, pérdida de fuerza muscular, las limitaciones de movimiento, pérdida de funcionalidad del hombro, edema y linfedema, trismus, xerostomía, parálisis facial y síndrome del hombro doloroso.

El diseño de un programa de preparación, recuperación y rehabilitación física e individualizada dirigida a prevenir o minimizar dichas secuelas impactará de manera muy positiva en la calidad de vida de los pacientes, durante mayor tiempo y de la mejor forma posible.

La fisioterapia debería iniciarse desde el instante en que la persona conoce el diagnóstico. Este punto es de gran importancia, ya que cuanto antes se empiece con los programas de tratamiento, mejores condiciones presentarán los pacientes, repercutiendo positivamente y de forma directa en la evolución de la enfermedad. Es esencial encontrar fisioterapeutas especializados en tratamientos oncológicos, con el fin de realizar el abordaje más adecuado a cada paciente.

 

Marta Gómez Nicolás. Fisioterapeuta Oncológica. Colaboradora de AEL

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *