ACTUALIZACIÓN DE LAS GUÍAS DE LA OMS SOBRE ACTIVIDAD FÍSICA Y HÁBITOS SEDENTARIOS

Ya hemos hablado de la importancia de la actividad física y el ejercicio en varios post de nuestro blog, en charlas, conferencias, webinarios, congresos… Pero nunca es demasiado si lo que queremos conseguir a nivel mundial es una población más sana. 

Según la Organización Mundial de Salud (OMS), en sus guías actualizadas en noviembre 2020, las recomendaciones sobre la actividad física para los supervivientes de cáncer son: 

  • Acumular a lo largo de la semana un mínimo de entre 150 y 300 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada, o de 75 y 150 minutos de actividad física aeróbica de intensidad vigorosa. 
  • Entrenamiento de equilibrio y de fuerza de intensidad moderada o más elevada 3 o más días a la semana para mejorar su capacidad funcional y evitar caídas. 

Es decir, un poco más de lo que hasta ahora se recomendaba.

 

 

Por tanto, no solo es importante moverse lo máximo posible para pacientes, sino para cualquier persona. Y cada movimiento cuenta. Moverse regularmente previene enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, varios tipos de cáncer, ayuda a mantener una buena salud mental, ayuda en estado de depresión y ansiedad, te ayuda a mantener un peso saludable y contribuye al bienestar general.

El objetivo es limitar el tiempo de actividades sedentarias, y cambiarlo por moverse (cualquier actividad física es mejor que no hacer nada. Intenta subir por las escaleras en vez de coger el ascensor, ir a los recados andando en vez en coche, … lo que mejor se adapte a cada persona).


Estos son los mensajes principales de la OMS:

  1. La actividad física es buena para el corazón, el cuerpo y la mente.
  2. Cualquier cantidad de actividad física es mejor que ninguna, y cuanta más, mejor. 
  3. Toda actividad física cuenta. 
  4. El fortalecimiento muscular beneficia a todas las personas. 
  5. Demasiado sedentarismo puede ser malsano.
  6. Todas las personas pueden beneficiarse de incrementar la actividad física y reducir los hábitos sedentarios.


¡El ejercicio es actualmente la polipíldora más poderosa que tenemos a nuestro alcance!
Para cualquier persona, sana o con problemas de salud. Igual que un paciente diagnosticado de cáncer, cuyo tratamiento recomendado es la quimioterapia, no se plantea no recibirla; no deberíamos plantearnos nunca, la duda de si hoy hacemos ejercicio o no lo hacemos. Y más aún, si se sabe a ciencia cierta, que el ejercicio protege de recidivas o recaídas en pacientes oncológicos, que aumenta la supervivencia, disminuye los efectos secundarios de los tratamientos y mejora la calidad de vida. 

El documento de la OMS concluye con esta frase: “seamos activos, todos, en todos los lugares, todos los días.” 

Si quieres ver la guía completa puedes descargarla en: https://www.who.int/es/publications/i/item/9789240014886 o nuestra área de socios.

 

Escrito por: Dra. Ángela Río
Fisioterapeuta RED AEL. Especializada en Linfedema y Fisioterapia Oncológica

 

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